
En Zona Cafetera, la valoramos como una de nuestras cuatro grandes favoritas, porque permite sacar todo el potencial de un buen café en su expresión más concentrada y elegante.
¿Qué conseguimos con una máquina de espresso?
La máquina de espresso es uno de los métodos más reconocidos y apreciados en el mundo del café de especialidad. No solo por la intensidad de su sabor, sino también por la versatilidad que ofrece a la hora de preparar diferentes bebidas.
Extracción intensa y precisa: Un espresso es corto, potente y lleno de matices en apenas 25-30 segundos. Crema perfecta: Esa capa dorada que flota sobre el café concentra aceites esenciales y aromas. Versatilidad infinita: Desde el clásico espresso, hasta cappuccinos, lattes, macchiatos, flat white y más. Rápido y práctico: Ideal para quienes desean calidad máxima en poco tiempo.
¿Qué debemos cuidar para obtener un buen espresso?
Tipo de molienda: Fina, casi como polvo de azúcar, para permitir la presión ideal de la extracción. Tueste recomendado: Medio a medio-oscuro. (Perfecto para cafés que ofrecen dulzura, cuerpo pronunciado y notas achocolatadas o afrutadas.) Ratio estándar: 18 gramos de café → 36 ml de bebida (en unos 25-30 segundos). Agua de calidad: Usar agua limpia, filtrada y en temperatura entre 90-96 °C.
¿Y el grano?

Aquí está la clave.
Una máquina de espresso saca lo mejor… o lo peor de un grano.
Por eso siempre recomendamos usar cafés de especialidad, con origen controlado, tostados con cuidado y recién molidos.
Con un buen grano y una buena máquina, no preparas una simple bebida…
preparas una experiencia sensorial que despierta todos tus sentidos.

En cada espresso hay fuerza, pasión y arte.
Y en Zona Cafetera, creemos que un sorbo puede contar una historia completa.

¡Bienvenidos a la intensidad que comienza en la montaña y termina en tu taza!
